Como hemos visto hace algunos días, países como Japón están debatiendo cómo limitar por ley el uso excesivo de los videojuegos en los menores, en concreto, las personas que tengan menos de 17 años. Este es un objetivo peculiar en un país que es la cuna del videojuego moderno y que tiene una de las grandes industrias del videojuego, pero la buena conducta de su uso también es una preocupación para los padres nipones.

Aunque la solución probablemente sea inculcar un uso responsable de los videojuegos a los pequeños de la casa e, incluso, disfrutar con ellos este pasatiempo, lo cierto es que algunos padres quieren simplemente hacer que sus hijos odien los videojuegos. Un japonés, de hecho, dice tener la solución perfecta para que los niños dejen de jugar a videojuegos y dediquen su tiempo libre a otras labores.

La respuesta es sencilla, convierte los videojuegos en una especie de trabajo. Su mensaje en redes sociales dice lo siguiente:

 

"Cómo hacer que tus hijos odien los videojuegos:

  • Diles que trabajen tan duro como puedan en el juego.
  • Establezca objetivos para marcar su progreso durante el juego.
  • Debes ser tú quien defina el concepto de "progreso".
  • Ríñeles si tardan demasiado en progresar.
  • Exige saber por qué tardan tanto.
  • Haz que juren que no se retrasarán en sus objetivos.
  • Interfieren en su estilo de juego cada vez que intentan jugar."

Por supuesto, es la viva imagen de uno de esos trabajos nipones estresantes que no le dejan a los empleados ni un respiro al día. Obviamente, no todos los usuarios de redes sociales ven con buenos ojos convertir las partidas de tus hijos a los videojuegos en un infierno... El tweet tiene más de 135.000 "me gusta" y muchos de los usuarios consideran una forma errónea de educar a los hijos. Más tratándose de una actividad lúdica pensada para disfrutar.

"Esta parece la mejor guía para hacer que los niños te odien, en lugar de a sus juegos", comenta un usuario. Y es que realmente el "truco" de este padre parece poco agradable para los pequeños de la casa.