En el mundo existen centenares de lugares con un aura fuera de lo común que parecen sacados de un cuento o de una película. Uno de ellos es, sin duda, el santuario sintoísta de Kojima. Todo aquel que desee cumplir un deseo del tipo familiar o amoroso, decide visitar este santuario de la prefectura de Nagasaki, Japón.

Su disponibilidad es muy relativa, pues el sendero que nos guía hacia él solamente está disponible a determinadas horas del día debido a la subida de la marea, la cual oculta el camino. Probablemente sea por este motivo, por la dificultad que supone llegar hasta él, que el islote se ha convertido en un auténtico templo sintoísta al que acuden grandes cantidades de turistas. Sin duda es un lugar único.

Kojima se encuentra situado en la prefectura de Nagasaki y es considerado un lugar mágico para todos aquellos que lo conocen, por lo que por muy complicada que sea la llegada hacia él, merece la pena. En primer lugar, antes de llegar, debemos coger el barco que nos llevará desde Fukuoka a Ikinishima. Una vez aquí, nos espera un trayecto de al menos 30 minutos en coche hasta el lugar donde, tras la bajada de la marea, podremos divisar el camino.

 

Un trayecto largo y costoso, pero precisamente es eso lo que lo hace especial. Ya en el islote en el que se encuentra el santuario, el visitante podrá enunciar unas palabras dirigidas a las divinidades. Dice la leyenda que gracias a tales palabras los lazos amorosos de esa persona ser fortalecerán y, en caso de ser una mujer, se volverá mucho más fértil. Quizás no sea mala idea comerse un largo viaje por un fin estupendo, si lo que deseas es formar una familia o estabilizarte sentimentalmente.

No obstante, si estás planeando una visita a Koshima, no olvides revisar los horarios de la marea o es posible que cuando llegues a tu destino ni siquiera haya camino.