Os hemos hablado mucho de la cultura japonesa, país del que proceden los videojuegos, el anime o el manga. Hemos descubierto muchas curiosidades y muchas localizaciones perfectas para visitar como turistas y, por supuesto, algunas de sus islas más extrañas. Debemos recordar que el país del sol naciente es en su totalidad un archipiélago con más de 6852 islas. Algunas de ellas son de pequeño tamaño e inhabitables, pero otras sí tienen población. Una de las más particulares es la llamada Isla de los Gatos, en donde la población felina es mayor que la población humana.

Esta isla, muy conocida y publicitada en los últimos años por medio de las redes sociales, está plagada de gatos que conviven con un número ínfimo de personas, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Kitakyushu. Se dice que por cada persona residente en la isla de pescadores habitan entre 3 y 6 gatos; el gobierno recientemente se ha puesto manos a la obra para esterilizar los gatos de la isla y de esta forma controlar su población. Pero algo está amenazando la supervivencia de los felinos, ahora que la isla se ha hecho tan conocida.

Gato callejero | Pixabay

Se ha reportado que una gran cantidad de felinos en la isla han muerto por causas sospechosas y, aunque no se ha averiguado la causa de la muerte, todo parece indicar que han sido envenenados con trozos de pescado, según testigos presenciales. Estos trozos de pescado habrían servido como cebo venenoso para acabar con la vida de los felinos callejeros. Los gatos están muy acostumbrados al contacto humano con los turistas, así que son fácilmente engañables.

Desde Fuji TV se informa de que la población de gatos podría haber descendido a alrededor de 30, es decir, un tercio de lo que se midió en 2014. Un testigo aseguró ver trozos de pescado con una extraña sustancia de color azul en varios lugares de la isla, como en algunos campos y frente a la oficina cooperativa de pescadores. Debido a la disminución anormal de gatos, un grupo de ciudadanos de Fukuoka está pensando en denunciar los hechos por violar la Ley de Bienestar Animal.