Las plantas son parte de los seres vivos fundamentales y principales de nuestro planeta, totalmente necesarios para nuestra supervivencia y alimentación, sin embargo, a menudo no las vemos como seres vivos ya que la mayoría permanecen quietas y pasan desapercibidas en nuestro día a día. Sin embargo, sin plantas y árboles la vida en la Tierra sería imposible.

Ver crecer una planta es algo hermosos, que requiere de mucha paciencia. Y es que por mucho que miremos, en la mayoría de plantas y árboles no notaremos cambios en un solo día, y se necesitarían varios días por lo menos para ver cómo esta crece. Seguro que has escuchado que ver crecer una planta es técnicamente imposible, sin embargo, eso no es del todo cierto.

Si visitas la ciudad japonesa de Kioto no debes dejar pasar la ocasión de disfrutar del frondoso bosque de Arashiyama, que recrea un escenario de ensueño. Este bosque no está hecho de árboles, sino de una especie de la planta asiática que podemos ver crecer. A este lugar se le conoce como como el bosque de bambú. Los bambuseae son plantas originarias de Asia, América, África y Oceanía, que pueden adaptarse a climas tropicales, subtropicales y templados.

Bosque de bambú | Pixabay

¿Por qué hemos hablado de Japón para referirnos al bambú? Lo cierto es que esta planta ha inspirado mitologías y simbologías en dicho país. Desde que este país existe, los habitantes del archipiélago le han otorgado gran importancia tanto económica como culturalmente. Y es que es extremadamente útil, habiéndose descrito más de 1.500 usos y utilidades. Pero lo más importante: en buenas condiciones, ciertas especies de bambú pueden crecer 100 cm en un período de 24 horas, a una velocidad de casi 4 cm por hora (un crecimiento de alrededor de 1 mm cada 90 segundos).

Dado que su estructura genética corresponde a la de una hierba o pasto, los bambúes incluyen entre algunas de las plantas de más rápido crecimiento en el mundo. Esta capacidad de crecimiento y renovación permiten que el bambú sea un recurso sostenible forestal muy importante en zonas de bajo recursos. Y también es literalmente posible ver crecer el bambú a razón de 4 cm por hora, especialmente en condiciones oportunas.