Las leyendas de terror japoneses están a la orden del día. El terror y los cuentos de miedo forman parte de la cultura nipona desde hace miles de años y muchos de ellos se han conservado hasta nuestros tiempo, en algunas ocasiones con cambios o siendo adaptados. Por ello la cantidad de monstruos y criaturas niponas que asustan a pequeños y mayores por medio de redes sociales, películas y libros es muy elevada. Últimamente la más conocida es Momo, que en realidad es una escultura de una artista nipona, pero sin duda no es la peor ni la más terrible. ¡Hagamos un repaso por los monstruos nipones que no te dejarán dormir!

Momo

Utilizada incluso en videojuegos de terror, lo cierto es que el origen de Momo es mucho menos tenebroso del que se le pinta en redes sociales. Se trata de una creación de Keisuke Aisawa, una artista japonesa que creó esta escultura titulada La Mujer Pájaro para exponerla por primera vez en una galería de Tokio en 2016. En los últimos tiempos se ha relacionada esta figura con retos virales de muy mal gusto.

Teke-Teke

La leyenda del Teke-Teke ha dado lugar a películas niponas de terror gore que muy pocos aguantan. Y es que el terror japonés tiene algo tenebroso que provoca nuestro mayores temores; son especialistas en ello. Esta leyenda cuenta la historia de una chica que murió al ser atropellada por un tren, siendo cortada por la mitad. Ahora, ya muerta, persigue a las personas que se metían con ella caminando sólo con sus brazos -le falta medio cuerpo-. Patrulla las estaciones de tren matando bromistas, personas malvadas y de vez en cuando algunos inocentes. Los corta en dos con su guadaña y cuando se mueve hace un sonido del estilo "teke-teke".

Película Teketeke de 2009 | Tsuburaya Productions

Kuchisake-onna

Kuchisake-onna es una de las figuras más terribles del imaginario japonés en cuanto a leyendas de terror. Su significado literal es algo así como "mujer de boca cortada", así que ya os podéis imaginar lo terrible de la imagen. Existen varias leyendas de su origen, pero parece que la más extendida es que se trata de una mujer víctima de un accidente de tráfico cuya cara fue totalmente desfigurada. Ella aparece con una mascarilla quirúrgica, que usan los nipones habitualmente cuando están resfriados. Aparentará una persona normal y te preguntará si es hermosa. Si respondes que no, te decapita sin remedio, pero si respondes que sí se quitará la máscara y verás su boca cortada de lado a lado. Te lo volverá a preguntar: si respondes que sí te cortará en dos por la cintura, pero si respondes que sigue siendo hermosa sólo cortará tu boca de lado a lado para dejarte como ella. Ninguna de las opciones es agradable.

Aka-manto

No existe peor lugar en donde alguien pueda ser atacado que en los baños, justo cuando está haciendo sus necesidades. Pero entre las leyendas niponas hay también espacio para monstruos de retrete y el Aka-manto es el más famoso de todos ellos. Dice la leyenda que este espíritu, que ataca en baños públicos o baños en los colegios, se acerca y te pregunta si quieres papel rojo o azul. Si respondes rojo el espíritu te hará cortes hasta que tu ropa quede impregnada en sangre. Si respondes azul el espíritu te ahogará hasta que tu cara se vuelva azul por la asfixia. Si le pides otro color para engañarlo te matará. La única manera de librarse es declinar cualquier papel, levantarse e irse sin hablarle.

Hanako-san

También en los baños se basa esta leyenda nipona, que sirve como juego de valentía entre los nipones. Consiste en ir a cualquier baño público y en el tercer retrete tocar a la puerta y preguntar: "¿Estás ahí, Hanako-san?". Lo peor que puedes oír al hacer esta prueba es "Sí, estoy aquí", ya que la maldición ha comenzado. Una mano blanca, a veces ensangrentada, aparecerá traspasando la puerta y te ahogará sin remedio en el retrete. Otras variaciones aseguran que un lagarto aparecerá tras la puerta y te devorará.