¿No tienes suerte con el amor por mucho que lo intentas? ¿No encuentras pareja o, cuando lo haces, tardas muy poco en romper la relación? Quizás sea tu propia casa la que esté perjudicándote en el amor, al menos si creemos en el feng shui y en las enseñanzas de antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta, que se basa o se centra en la ocupación consciente y armónica del espacio.

La suerte, como hemos visto en innumerables ocasiones, no se espera, hay que buscarla, y existen miles de creencias en el mundo con las que mejorar o perjudicar esa suerte en el amor. Una de las creencias populares más extendidas en Asia, especialmente en China, es el feng shui. El fin es lograr una influencia positiva sobre las personas, no sólo viviendo de una determinada manera, sino preocupándose por los lugares en que dichas personas pasan su tiempo. Vivienda, trabajo, zonas comunitarias…

Obviamente son creencias que no se pueden registrar, no hay datos que las demuestren, pero evidentemente uno mismo es más propenso o seguro cuando siente que su entorno no le dará problemas… puede ser sugestión, si así lo preferís. El amor puede estar afectado por un buen o mal feng shui sin darnos cuenta. Uno de los principales errores es la colocación de nuestra vivienda, especialmente de los muebles. Si buscas pareja y quieres iniciar una relación lo más pronto posible en tu casa no pueden existir "solteros" en los muebles. Obviamente no hablamos de camas o grandes muebles, pero sí de esos añadidos a la decoración de una vivienda que puedan dar sensación de soledad y/o tristeza.

Mesita de noche | Pixabay

Por ejemplo, la típica silla en una esquina, marcos de fotos solitarios, etc. Debemos evitar que ningún elemento se encuentre totalmente apartado, siempre deben estar en pareja, de tal forma que si en una esquina del salón tienes una butaca solitaria, debes intentar que sean dos. Si existe un marco de una foto en una pequeña mesita de salón, acompáñalo siempre con un segundo marco. Es importante crear energía positiva para el amor alrededor de nosotros, energía de pareja o de asociación entre objetos, que afectará a nuestra forma de afrontar las relaciones.

Como enseña el feng shui, la armonía del lugar afecta a quienes lo habitan. Añadir una segunda silla a una sala de estar, duplicar una mesitas de noche y rodearse, en general, de parejas de objetos en este tipo de añadidos de una casa, no es caro y puede ayudar al equilibrio del feng shui en nuestra vivienda.