¡Qué gran época fue la de los 90! Los juegos venían acompañados por unas preciosas cajas, los siempre recordados manuales en los que encontrábamos todo tipo de ilustraciones y casi miniguías de los controles. A todo ello había que añadir a que, lejos de fijarnos en los gráficos, la diversión era la gran protagonista, sin importar tanto la calidad final del título en cuestión.

Más allá de rememorar esta etapa en la que PlayStation y Nintendo 64 encabezaban la lista de concolas más vendidas en una batalla abierta por tener los mejores videojuegos, si algo caracterizó a la consola de Sony fueron las tarjetas de memoria. Bautizadas como Memory Card, éstos complementos eran imprescindibles si queríamos tener a buen recaudo el progreso en nuestros juegos. Las Memory Card llegaron también a la generación posterior, tanto a PlayStation 2 como a GameCube.

Pero, ¿te has preguntado alguna vez cómo sería una Memory Card por dentro? Un usuario de Reddit ha sacado de dudas a toda una generación, tanto con el modelo de PlayStation como el de su hermana mayor. Una instantánea para el recuerdo y con la que comprobar de primera mano cómo era guardar mediante bloques infinidad de partidas en tan sólo 8 mb.

Con la llegada de PlayStation 3 y Xbox 360 no sólo internet ya estaba asentado en los hogares de todo el mundo, sino que la evolución tecnología también había llegado a las consolas. Éstas contaban con un poderoso disco duro interno en el que poder guardar las partidas. Eso sí, pobre de nosotros como la consola pasara a mejor vida. Es ahora la nube la gran protagonista en lo que a mantener a buen recaudo imágenes se refiere. Sin importar que sea nuestra consola o donde nos encontremos, bastará con acceder al perfil para cargar en apenas un par de segundos el progreso. ¡Cómo han cambiado los tiempos!