Pokémon es una de las sagas o marcas más famosas del mundo. Más allá del mundo de los videojuegos, la franquicia de Game Freak se ha convertido en un estándar dentro del campo del merchandising, las series de animación o los juegos de cartas. Lanzado a finales de los 90, Rojo y Azul causaron furor en todo el mundo. Un lanzamiento para Game Boy que marcaría a toda una generación. Pero las dos entregas para la portátil de Nintendo sólo eran el comienzo. Años después llegarían otras muchas que abarcarían aún más aventuras y Pokémon.

Pero si algo ha caracterizado a la marca, además de sus numerosas criaturas y videojuegos, es Pikachu. La adorable criatura, número 25 en la lista de Pokémon, es por méritos propios el icono de la saga. Todos conocen a Pikachu, incluso aunque no hayan jugado nunca a Pokémon. Gran parte de la fama de Pokémon se debe a la popularidad de la serie de animación, pues cabe destacar que es la criatura que acompaña a su protagonista desde el inicio y hasta la fecha de hoy. A partir de ahí, tanto Nintendo como Pokémon Company, han hecho de Pikachu la mascota oficial inclusive en territorio nipón.

Pokémon - Temporada 21: Sol y Luna ultraaventuras - Capítulo 47: ¡Pikachu a tutiplen! | Atresplayer.com

A pesar de que Pikachu transmite alegría y simpatía a raudales allá por donde pasa, la historia de este Pokémon es más triste de lo que pueda parecer, dejando a los fans estupefactos ante su pasado. Éste ha sido revelado en el último episodio del anime y que además de servir de preámbulo a las próximas aventuras de Ash, también ahonda en los primeros meses de Pikachu.

Como muchos ya sabréis, Pikachu - el Pokémon - es la evolución de Pichu. La mascota de Pokémon que todos conocemos fue en su día Pichu, aunque contó con una vida solitaria, buscando a su familia desaparecida y que lo llevó a explorar Kanto. Fue un Kangaskhan quien lo adoptó hasta que Pichu fuera capaz de crecer y cuidarse por sí mismo.

Una historia triste que suma aún más tintes dramáticos. Un día, mientras Kangaskhan iba a buscar comida para Pichu, la madre y sus crías casi fallecen. El sentimiento de culpabilidad llevó a Pichu a tomar una decisión: ser autosuficiente y valerse por sí mismo. Pichu usó toda la energía y conocimientos que Kangaskhan le había enseñado para evolucionar. Un momento muy emotivo y que para más señas muestra a Pichu transformándose en Pikachu mientras llora, fruto de la pérdida de su madre adoptiva. Ya convertido en Pikachu. Allí conocería a Ash, pero eso ya es otra historia.