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JAPÓN FEUDAL

El pueblo samurái de 600 años: caminar por sus impresionantes calles te lleva al pasado

Uno de los lugares de visita obligada si eres fan de juegos como Ghost of Tsushima o series como Rurouni Kenshin.

Guerrero samurái

Pixabay Guerrero samurái

Si existe una época ciertamente misteriosa de la historia japonesa y, hasta cierto sentido exótica y ampliamente representada en películas, series anime o videojuegos, esa es sin duda la época de los samurái. Varios periodos históricos en los que Japón estaba dividido en clanes de grandes señores de la guerra cuyos principales guerreros eran los legendarios samuráis, quienes formaban parte de la más alta sociedad y tenían un código extremo de honor.

Aunque hace cientos de años que losa samuráis ya no caminan por las calles niponas, lo cierto es que aún podemos experimentar y sentir cómo era vivir en dicha época gracias a un pueblo que cuenta con más de 600 años, y que podremos visitar en Japón una vez que la pandemia termine.

 

El Museo Fukuyama Kusado Sengen, parte del complejo del Museo de Historia de la Prefectura de Hiroshima, no es como la mayoría de los museos del mundo. No son una serie de vitrinas en donde podemos ver piezas de importante valor histórico. En realidad se sitúa en una zona que antaño se llamaba Kusado Sengencho, un pueblo portuario que floreció durante el período Muromachi de la era feudal de Japón.

Una zona que alcanzó su mayor prosperidad en el siglo XIV, pero la aldea se hizo cada vez más pequeña y finalmente fue enterrada bajo los sedimentos de un río. Unos siglos después, el área se volvió a desarrollar como parte de la creciente ciudad de Fukuyama. En el período Taisho (1912-1926) se encontraron los restos del pueblo y tras una investigación, se construyó una réplica del pueblo en el museo usando los artefactos encontrados.

 

¿El resultado? Un pueblo y un mercado fielmente reconstruidos de la era samurái. El pueblo tiene machiya (casas adosadas tradicionales), un muelle, un taller de carpintería, un templo y un mercado. La exposición permanente, llamada Yomigaeru Kusado Sengen, a menudo se ve eclipsada por otros intereses de la prefectura de Hiroshima por motivos obvios, pero sin duda es uno de esos lugares únicos en el mundo que merecen la pena conocer.