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EL SECRETO ESTÁ EN LOS DULCES

¿Por qué recibes té y dulces si vas a un balneario japonés? El motivo está vinculado a la seguridad

Si alguna vez tienes la ocasión de visitar una posada japonesa y por ende un balneario, aquí te contamos por qué recibes siempre un poco de té y dulces.

¿Por qué recibes té y dulces si vas a un balneario japonés? El motivo está vinculado a la seguridad

¿Por qué recibes té y dulces si vas a un balneario japonés? El motivo está vinculado a la seguridadEnvato

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Las posadas japonesas son uno de los lugares más emblemáticos de todo Japón cuando hablamos de realizar una visita en busca de la relajación más absoluta. ¿Qué hace tan peculiar a estos sitios? Principalmente sus balnearios. Y es que los balnearios nipones se han convertido en una parte indispensable para todo aquel que visita el país por primera vez.

El té verde y el wagashi (dulces tradicionales japoneses) son dos elementos clave en los balnearios. ¿Pura formalidad o educación? Puede ser, sin duda, pero detrás hay mucho más. ¿Sabías que este tipo de obsequios están más relacionados con la seguridad del propio cliente? Literalmente, según especifica la cultura japonesa, podría ser altamente peligroso ir a un balneario sin haber tomado antes este tipo de comida.

El motivo principal se debe a las temperaturas de las aguas termales, comúnmente conocidos en Japón como onsen. Debido al calor que desprenden, pueden afectar al cuerpo si pasamos demasiado tiempo. Es aquí cuando entran en juego la hidratación del té y el azúcar del dulce japonés. En caso de no ser así, estaríamos expuestos a posibles desmayos o incluso colapsos.

Un usuario de Twitter, bu_budog, lo ha explicado a la perfección gracias a su experiencia trabajando en la industria hostelera. “Los dulces y el té es lo primero que recibimos en las aguas termales. Desde la antigüedad las personas tienden a caerse en los onsen debido a niveles bajos de azúcar en sangre o por deshidratación”; comentaba el usuario a modo de recomendación como consejo que recibió por parte de un ex-hostelero. Dicho esto, y si vas a Japón y concretamente a un balneario, ya sabes a qué se debe ese pequeño regalo en forma de té y dulces.

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