Cuando pensamos en trabajos extraescolares, por lo general, pensamos en pequeños trabajos individuales o grupales que sirven para subir un poco la media o, cuanto menos, mostrar más interés en cierta materia. Cuando pensamos en Japón es obvio que pensamos en un trabajo un poco más avanzado: clubes de lectura, clubes de deporte, clubes de dibujo, clubes de robótica, etc. En Japón las actividades extraescolares a menudo afectan a la nota de los estudiantes y son pasatiempos que los mantienen gran parte del día -junto a las clases oficiales- fuera de casa.

Sin embargo, aunque podemos pensar en competiciones de robots, nos cuenta pensar que un grupo de estudiantes puedan realizar como actividad extraescolar una pequeña montaña rusa, sea el país de los mismos Japón, Estados Unidos o cualquier otro país del mundo. Sin embargo esto es lo que hicieron los estudiantes de una escuela nipona cuando durante el bunkasai, un festival escolar en el que aulas y clubes se unen para realizar actividades que visitas otros alumnos y sus padres. Ni cortos ni perezosos construyeron una montaña rusa en clase.

Sí, en clase, ya que además como buena montaña rusa casera tiene una pinta de peligrosidad evidente. Un vídeo compartido en redes sociales muestra la pequeña montaña rusa situada en una especie de pabellón, construida a base de apilar pupitres de escuela unos encima de otros. Hasta tres pisos de pupitres son apilados para darle altura a la montaña rusa, cuya vagoneta parece moverse con la inercia de la gravedad.

 

El vídeo comienza cuando dos estudiantes empujan desde lo alto la vagoneta, la cual lleva un tercer sujeto que es el encargado de probar la bajada. Después de varios segundos y giros bruscos termina el recorrido que, para tratarse de una montaña rusa construida con pupitres, es bastante largo. El autor del vídeo asegura que "este ha sido nuestro tercer año haciendo la montaña rusa, por lo que cada detalle ha sido cuidado cuidadosamente", tras recibir críticas por la seguridad. También afirma que los pupitres fueron atados unos a otros y que se reforzó la estructura de forma adicional en cada punto.

Sea como sea, lo cierto es que parece poco probable que un profesor de nuestro país le permita a un alumno utilizar los pupitres de clase para construir una montaña rusa. Como chiste está bien, pero como actividad extraescolar... Por supuesto el clip ha acumulado más de 3 millones de visitas en menos de dos días, como no podría ser de otra manera.