Una vez más los videojuegos están en el ojo del huracán para la política americana tras los acontecimientos del pasado fin de semana, donde un tiroteo en El Paso, Texas, dejó un total de 22 muertos y numerosos heridos. El congresista Kevin McCarthy, tal y como os contábamos ayer, culpó a los videojuegos de haber fomentado este tipo de actos, palabras a las que también se ha sumado Donald Trump.

El presidente de los Estados Unidos explicaba a Insider que “debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Esto incluye a todos esos terribles videojuegos que ahora son tan comunes”. Trump añadía que para jóvenes con problemas es fácil rodearse de una cultura que celebra la violencia, motivo por el cual “planean detener o reducir sustancialmente esto. Debemos comenzar de inmediato”.

El acceso a armas en Estados Unidos sigue siendo, por supuesto, un tema de debate. Sobre el mismo, Donald aplicó también duras palabras, alegando que se asegurarán de que las personas que supongan un grave riesgo para la seguridad público no tendrán acceso a las armas”.

 

Con estos dos elementos en juego, videojuegos y armas de fuego, era de esperar que el debate llegara a Twitter. Reggie Fils-Aime, ex-presidente de Nintendo y muy querido por la industria del videojuego, sacó a la luz diferentes datos que demuestran que los videojuegos y la violencia por armas de fuego no están relacionadas. Un tweet francamente apoyado por los usuarios en la red social y que además hace una reflexión: “Los países con mayores ingresos de videojuegos tiene menos muertes por armas de fuego, excepto Estados Unidos donde el 4% de la población posee el 43% de las armas”.