Fortnite ha estado en el punto de mira por muchos motivos. Por un lado debido a su popularidad, traspasando la barrera de los jugadores habituales y llegando hasta las celebrities tanto del mundo de la música como el fútbol. Por otra parte, el Battle Royale de Epic Games también ha dado mucho de qué hablar entre padres, profesores e incluso políticos; todos ellos alertando del peligro de adicción que puede generar.

Más allá de la polémica, justificada o no, de Fortnite un psicólogo ha querido atacar directamente el problema. Michaël Stora es un psicólogo, psicoanalista y profesor en la Universidad de Pierre-et-Marie-Curie. No sólo eso, sino que además se trata de uno de los miembros fundadores del ONMSH (Observatoire des Mondes Numériques en Sciences Humaines). Michaël se ha hecho mundialmente popular gracias a sus estudios y varios libros. En ellos se habla abiertamente de las grandes aportaciones que pueden ofrecernos los videojuegos a nuestras vidas.

En una aparición para el canal Konbini, el psicólogo asegura que atacar la adicción a Fortnite pasa por la sustitución, no por la retirada completa del mundo de los videojuegos o su prohibición. Para ello, Michaël establece a The Legend of Zelda: Breath of the Wild como el título perfecto para tratar la adicción al Battle Royale de Epic Games. El también psicoanalista establece que la adicción a Fortnite parte de la base de la competitividad del videojuego, núcleo base y que es capaz de generar problemas fuera del propio título.

 

Para luchar contra esta competitividad y por ende la adicción, Store sugiere sustituir ese producto por otro radicalmente diferente. Uno completamente calmado y en el que el jugador no se vea presionado a progresar. Una fórmula terapéutica que tiene su principal punto de atención en la exploración. The Legend of Zelda: Breath of the Wild supondrá pues el giro de 180º que necesita el jugador. Él será quien en todo momento decida a dónde ir y cuando, marcando así el ritmo. Además, el fuerte componente de exploración y al tratarse de una experiencia mucho más calmada alejada de la competitividad podría ser el punto de partida para alejarse de Fortnite, según destaca el psicólogo.