Epic Games ha recibido en estos últimos años demandas de todos los tipos. Es una de las consecuencias cuando algo arrasa en el sector: ganas mucho dinero pero empresas y usuarios interesados te llenan de demandas para intentar rascar algo. Pasó por ejemplo con el fenómeno de Wii o la popularidad de Pokémon GO.

Si bien la mayoría de demandas que Epic Games ha recibido sobre Fortnite: Battle Royale están relacionadas con el género en sí o posibles incumplimientos de derechos de autor -como los bailes incluidos en el título-, lo cierto es que una de ellas destaca por su tipología... Una familia demanda a Epic Games por "arruinar la vida de su hijo".

Los padres de dos niños de 10 y 15 años de edad están trabajando con un bufete de abogados canadiense para preparar una demanda colectiva contra Epic Games, argumentando que el estudio creó el juego con elementos adictivos que enganchan a los jóvenes. Calex Légal es la firma de abogados que lleva el caso, y uno de sus representantes ha asegurado que "lo investigamos y nos dimos cuenta de que había fuertes argumentos".

"Epic Games, cuando crearon Fortnite, durante años y años contrataron psicólogos: realmente excavaron en el cerebro humano e hicieron el esfuerzo de hacerlo lo más adictivo posible. A sabiendas pusieron en el mercado un juego muy adictivo que también estaba dirigido a los jóvenes", aseguran desde la firma.

En lo referente a la versión de los padres, desde el bufete argumentan que ellos aseguran que "no sabíamos que era tan adictivo que arruinaría la vida de nuestros hijos", reconociendo que nunca les habrían dejado jugar al título o lo hubieran controlado mucho más de saber que Fortnite era tan adictivo.