Miles de veces hemos leído en los manuales o pantallas de carga de los videojuegos consejos del tipo “descansa 15 minutos después de cada hora de juego” o “juega en una habitación bien iluminada”. Se trata de recomendaciones que muy pocos seguimos, pero que a la larga pueden evitarnos lesiones graves.

Una de las más extendidas, especialmente entre streamers y jugadores profesionales, es el síndrome del túnel carpiano. Se trata de un dolor punzante en la muñeca debido a la repetición del mismo tipo de movimiento a causa de sesiones maratonianas. También es muy común entre los que juegan en dispositivos móviles como smartphones o tablets. Se recomienda realizar estiramientos en las manos antes de empezar a jugar y cada cierto tiempo entre sesión y sesión.

Los dolores de espalda, hombros y cuello también son muy frecuentes entre los jugadores habituales. Afectan tanto a los usuarios de PC como aquellos que juegan en consola en el sofá. Hablando de los primeros, los jugadores de ordenador, se produce entre aquellos que se sientan en una posición encorvada o en una mala postura en la silla. Por otra parte, los asiduos al sofá optan por una posición cabizbaja y hacia adelante apoyando los codos sobre las rodillas. Contar con una silla cómoda y situarnos a una distancia adecuada para no forzar la espalda son los mejores consejos en este aspecto.

Niño jugando a videojuegos | Pixabay

No nos olvidamos de la la fatiga visual, que afecta tanto a jugadores como a todas aquellas personas que trabajan frente a un monitor. Largas horas delante de la pantalla ocasionan sequedad en los ojos, visión borrosa, irritación de ojos o una extrema sensibilidad a la luz. Es recomendable apartar la mirada de la pantalla cada pocos minutos, además de tener siempre una buena iluminación en la sala.