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DIFÍCIL SITUACIÓN

El primer gran estudio de videojuegos implicado en casos de acoso sexual

Los creadores de algunos de los videojuegos más espectaculares de PlayStation estarían sufriendo un clima de trabajo muy desagradable.

David Cage, de Quantic Dream

agencias David Cage, de Quantic Dream

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Neox Games | Madrid
| 15.01.2018 10:03

En contadas ocasiones, nos encontramos con noticias en las que en algún estudio de desarrollo de videojuegos sale mal parado por la denuncia de un mal clima de trabajo. Ahora la compañía señalada es Quantic Dream, creadores de videojuegos al puro estilo Hollywood, como Beyond: Dos Almas o el futuro Detroit: Become Human. En informes vertidos por la prensa francesa, dos de los máximos responsables de dicha compañía, David Cage y Guillaume de Fondaumière, han sido acusados de saturar a sus empleados con horas extra y permitir un ambiente hostil en el que se habrían incentivado actitudes racistas y sexistas.

Concretamente en el diario Le Monde se acaba de publicar un artículo en el que se menciona haber obtenido un gran número de imágenes con fecha de 2013, las cuales habrían recibido los empleados en su día. Este archivo de imágenes estaría compuesto por hasta 600 fotografías, y en ellas se muestra al propio personal del estudio en posiciones sexuales y con textos sexistas, homófobos o racistas incluso. Todo esto, tras un evidente retoque de imagen hecho por algún miembro del equipo de desarrollo. Las imágenes en cuestión se enviaron por email a diferentes miembros de Quantic Dream, en palabras de Le Monde.

Ellen Page en Beyond: Dos Almas | Defconplay

Tras ser preguntados por todo esto, David Cage y Guillaume de Fondaumière han negado las acusaciones, aunque este primero sí ha reconocido haber visto algunas de las 600 imágenes, pero solo las más suaves y menos ofensivas. Los trabajadores anónimos que han denunciado la situación también han afirmado que es muy difícil trabajar con el propio David Cage, a quien le acusan de realizar chistes inapropiados o comentarios sobre el aspecto físico de las empleadas. Por último, Guillaume de Fondaumière también es acusado de forzar a las trabajadoras a que le besen.

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