Los juegos de corte clásico son difíciles de encontrar en un estado nuevo, es decir, con el precinto original. Dependemos por ende de tiendas especializadas en este tipo de obras y por supuesto de las siempre socorridas páginas de segunda mano o foros. No obstante, se han dado miles de casos en los que el vendedor aprovecha la pasión del coleccionista para poner a la venta títulos falsos. Juegos que a simple vista parecen originales pero en realidad son todo lo contrario.

Los juegos de Game Boy, NES, SNES, Megadrive y en menor medida los de la primera PlayStation son, por mencionar algunas plataformas, los más propensos a este tipo de engaños. Y no hablamos sólo del propio cartucho, sino también de elementos tan imprescindibles como la caja o el manual. Para ello existen varios métodos muy a tener en cuenta para que no te den gato por liebre.

El primero y más importante es conocer todo lo que puedas sobre la obra original. No te adentres en una compra sin saber realmente qué estás buscando. Puede parecer una tontería, pero lo cierto es que es más relevante de lo que puedas pensar. El sistema de clasificación por edades, los logos incluidos en sus diferentes versiones para otros países, etcétera. Estos detalles tan pequeños suelen pasar por alto por los timadores, pero no para ti si estás lo suficientemente informado.

Cartuchos japoneses de Game Boy Advance | Defconplay

Otro aspecto importantísimo es afinar nuestros ojos para detectar si las carátulas o imágenes impresas en los cartuchos pudieran ser falsos. ¿Cómo podemos saberlo? Fácil. Todas las carátulas y capturas de los cartuchos originales tienen una calidad bastante alta. Ésta se traduce en imágenes muy nítidas. Si son falsas las identificarás por, además de imágenes dudosa calidad, con recortes en zonas inexplicables y suelen ser capturas mucho más borrosas que apenas nos permiten leer con claridad los textos. Siguiendo con las cajas, los juegos de Nintendo por ejemplo - tanto los de SNES, NES y Nintendo 64 - estaban fabricados en cajas grises. Las falsas por el contrario suelen estar fabricadas en su mayoría con cartón blanco.

¿Qué hay de los cartuchos? Muchos vendedores no cuentan con la caja original, por lo que optan por la venta de los juegos de la manera más sencilla de todas: el cartucho. Hay varios detalles que deberían de darte bastante información al respecto. El cartucho que protege las placas es un claro indicativo. Los cartuchos originales cuentan con cierta rugosidad o textura, mientras que los falsos la pieza de plástico es ‘limpia’, sin dichas secciones.

Si aún así tienes dudas, la última opción es echar un vistazo detenido a la placa. No hace falta que seas un experto en informática. Webs como NesCartDB o SNES Central cuentan con imágenes de las placas originales de ambas plataformas. Hay vendedores que tienden a poner una foto de los cartuchos abiertos, siendo así más fácil su identificación. Los originales son fáciles de reconocer debido al chip de Nintendo incorporado, los falsos por el contrario sólo verás la resina epóxica.