¿Quién dice que los videojuegos no pueden equipararse al cine? En los últimos años hemos podido disfrutar de personajes e historias que no tienen nada que envidiar al séptimo arte. Y no hablamos de referencias o casos puntuales, sino de aventuras que desde el minuto uno son capaces de mirar a tú a tú a las mayores superproducciones realizadas en Hollywood.

Uno de los ejemplos más claros lo encontramos en Red Dead Redemption, para muchos uno de los mejores títulos de la historia. El argumento nos pone en la piel de John Marston quien en un viaje de venganza se encontrará por el camino todo tipo de nombres y acontecimientos. No falta por supuesto un final redondo, digno de las historias más destacadas del western.

Bioshock Infinite es por ejemplo uno de los casos que podríamos atribuir a Christopher Nolan. ¿El motivo? Su elaborada trama con viajes espacio temporales al más puro estilo Interstellar. Y es que al igual que en las historias del autor de Origen o El Caballero Oscuro también encontraremos un final al que estaremos dando vueltas durante semanas.

BioShock Infinite: Panteón Marino | DefconPlay

Imposible no mencionar The Last of Us. Naughty Dog es uno de esos estudios que se ha ganado a pulso mencionar cine y videojuegos en la misma frase. La historia de Joel y Ellie no sólo cuenta con algunos de los personajes más creíbles y plagados de matices de la industria, sino un final que en absoluto se olvida con facilidad. No podemos esperar más a jugar The Last of Us: Parte 2.

En el terreno del rol, Mass Effect se ha ganado el beneplácito de millones de jugadores de todo el mundo. Una auténtica epopeya espacial, un viaje épico que a lo largo de sus tres entregas nos sumerge en una aventura de ciencia ficción como nunca antes habíamos visto. Interpretamos a Shepard, un soldado especial que deberá abrirse paso en la galaxia conociendo infinidad de razas, involucrándose en pequeños y grandes encargos y en el que cada decisión importa. Todo ello para converger en un final de auténtico infarto.