No es la primera vez que las pruebas encontradas en una videoconsola resuelven un crimen y, en el día de hoy, ha sido Nintendo Switch la consola encargada de resolver un asesinato. Al menos ha sido la principal herramienta para que los investigadores dieran con los principales culpables, en un asesinato cometido el pasado 20 de noviembre en Alabama (Estados Unidos). La víctima era un profesor de la Universidad del Sur de Alabama, Matthew Wiser, quien fue encontrado en su casa después de un asalto.

Los asaltantes dispararon a la víctima, a la que no se pudo salvar su vida, y robaron algunos enseres personales, incluyendo la Nintendo Switch del profesor. Ambos ladrones se marcharon del lugar del asesinato sin dejar pruebas, pero gracias a Nintendo Switch los investigadores resolvieron este complicado crimen. Y es que la llamada huella virtual es, hoy en día, incluso más efectiva que una huella física en el propio lugar del asesinato.

Partiendo de que la policía puede rastrear cualquier dispositivo que se conecta a Internet, los ladrones no parecieron estar muy avispados cuando decidieron usarla sin ninguna preocupación. Una vez que la consola volvió a estar conectada, fue directamente rastreada por la policía, quien tirando de las migas de pan pudo localizar a uno de los culpables del crimen.

 

La policía hizo una redada en la casa de Tiquez Timmons -en donde se había conectado la máquina-, que confesó haber sido el conductor de la huida del robo. El propio Timmons señaló como autor del robo y del asesinato de Matthew Wiser a Derric Scott, aunque sus explicaciones han servido de poco. Ambos han sido declarados culpables de asesinato y condenados por igual.