El caso de Dia Lathora y Aidan Jackson no ha tardado en dar la vuelta al mundo. Ambos son amigos y jugadores habituales de títulos multijugador, por lo que disfrutan de partidas en compañía. Una gran ventaja a día de hoy es que tanto Dia como Aidan pueden jugar a videojuegos de carácter online juntos. En el caso de Dia hablamos de una chica de Texas, mientras que Aidan es un chico de Reino Unido.

Lo que ambos no sabían es que una tarde todo pudo haber cambiado en caso de no encontrarse jugando al mismo tiempo. Aidan, el joven británico, comenzó a sufrir convulsiones mientras se encontraba jugando con Dia. La chica americana no dudó ni un instante en llamar a las emergencias británicas.

La noticia ha saltado a las primeras planas de medios como BBC y Sky News, que no han dudado en compartir el caso. Dia era conocedora de la localidad en la que vive Jackson. Al percatarse de las convulsiones de su amigo, rápidamente decidió ponerse en contacto con la policía de Widnes, su pueblo. ‘Hola, estoy llamando desde Estados Unidos. Estoy ahora mismo en una llamada con mi amigo. Ha tenido una convulsión y no me está respondiendo’, explicaba Dia a las autoridades locales de la ciudad inglesa.

 

A pesar de que los padres de Jackson se encontraba en casa, éstos estaban en la planta inferior. A ello había que sumar el hecho de que el joven siempre juega con la puerta cerrada. Tras despertarse, Aidan se encontró en su habitación rodeado por las emergencias de la ciudad, así como por sus padres. ‘Me dijeron que acababa de tener una convulsión’. En declaraciones para el medio local Liverpool Echo, la madre de Aidan quiso agradecer públicamente la acción de Dia. ‘No tenemos suficientes palabras de agradecimiento para ella y los servicios de emergencia, a pesar de los 7644 kilómetros que hay entre Aidan y Dia’.

No es la primera vez que Aidan sufre convulsiones. Tal y como destacaron para SkyNews, el joven sufrió idénticos síntomas en mayo de 2019. Tras las pruebas realizadas, regresó a casa. Como norma, los padres de Aidan le han prohibido jugar con la puerta cerrada.