Los últimos tiroteos en Estados Unidos han causado un gran revuelo al despertar un nuevo debate en el que los videojuegos vuelven a ser el centro de atención junto con las armas. Un debate que fue a más en el mismo instante en que Trump culpaba a los videojuegos, momento en el que la industria se ha defendido e incluso variados estudios han mencionado que no hay una relación directa entre ambos factores.

Pero la polémica ha regresado en el mismo instante en que la cadena Walmart, en la cual sucedieron los tiroteos de El Paso, ha indicado una nueva polémica para sus tiendas. Según marcan, eliminarán la publicidad e incluso las demos de los juegos violentos en sus tiendas. Tal y como informan, los empleados han recibido órdenes de que deben retirar de exposición las imágenes violentas o de comportamiento agresivo.

Unas medidas que afectan al sector del entretenimiento y no a las armas

 

En las instrucciones se efectúa una mención directa de retirar las demos de juegos de este tipo de PlayStation y Xbox, además de cancelar los eventos con títulos de lucha y disparos. Por otra parte se menciona que tampoco se podrán mostrar películas de temática violenta en la sección de electrodomésticos o de caza en la parte de deportes.

El gesto tomado por parte de la tienda ha causado un gran revuelo cargado de críticas, sobre todo ante el hecho de que Walmart no efectuará cambios en la venta de armas, por lo que no han dudado en mostrar su descontento. Actualmente los empleados de Walmart y los activistas piden que se haga un mayor control en la venta de las pistolas y rifles, aunque se ha mencionado que no habrá cambios en la política de armas. Los únicos cambios realizados y que deben comenzar a implementar son los relacionados con la censura de los videojuegos.