Haley tiene que vender ya alguna idea a su jefa Nicole o podría echarla a la calle. Esta quiere algo que esté relacionado con el pimiento, así que habla con Gloria para convencerla de que venda su gran invento: la salsa atómica.
Adam Rukek llega a una vivienda tras la llamada de un vecino y se encuentra con el cadáver de una mujer y su hija. Una niña de ocho años es la única testigo que podría resolver el caso.