Celia, abatida

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La crónica

La relación entre Miguel y Celia al borde de la ruptura total

La llegada de las nuevas isleñas provoca los habituales celos e inseguridades en Celia y Miguel comienza a dudar de su relación

La entrada en la villa de Cynthia, Yaiza y Marina ha provocado nuevas tensiones entre los isleños. Los más afectados son la pareja Miguel y Celia. Las nuevas isleñas se han fijado en el gallego con el consiguiente mosqueo de Celia. Todo parece ir normal hasta la celebración de la habitual fiesta nocturna. En este caso como homenaje a las nuevas incorporaciones.

En un momento dado Miguel y Yaiza hablan un poco con la inquisitorial mirada de Celia delante. Yaiza se muestra un tanto pava. Le dice al gallego que le impone mucho. Pasan un rato a solas sentados en el fuego donde ella viene a decirle cuánto le atrae él. Se pone nerviosa con su presencia y todo. Sin embargo, Miguel termina reconociendo que no necesita a alguien tan intenso como Yaiza, para eso ya está Celia.

Moure y Cari deben espabilar

Moure y Marina también tienen su conversación. Hablan de abrirse y conocerse y de cómo le cuesta al isleño encontrar a alguien a su medida. Le dice que con Cari está muy bien, pero que le ocurre lo mismo que con sus compañeras de piso: todo bien pero no hay atracción física. En otro rincón se juntan a hablar Adele, Jovan y Cari. Hablan precisamente de Moure. La pareja advierte a Cari de que si Moure no se abre ahora, no se va a abrir a nadie. Le dicen que es ella la que tiene que abrirse al resto de los chicos, porque Moure es encantador pero no va a hacer nada, así que ella tiene que conocer a otros.

Celia entra en modo pánico

Pero todo se complica cuando en un momento en el que Celia no está, se ponen a hablar Cynthia y Miguel en el fuego. Entre ellos existe atracción física y cierta conexión. Miguel confiesa que ha encontrado algo aquí en la casa y que si llega gente nueva, él no puede acercarse a una chica, pero si es la chica quien se acerca a él, es algo que agradece y mucho. En el momento en el que Celia aparece descubre la escena y entra en modo pánico. Va directa a por Carla y explica que Cynthia ha jugado sucio y en lugar de hablar con Miguel de frente se ha aprovechado su ausencia. Celia, obsesionada con el tema, termina la noche tapada con una manta en el sofá del salón contándole a Adele la movida.

Por la mañana mientras desayunan les llega un mensaje: Marina y Moure por un lado y Cynthia y Miguel por otro se van de cita. Todos los ojos se centran en Celia que asegura que eso no le va a afectar ... veremos.

¿Una paz estratégica?

Nathalya y José tienen una conversación y se recriminan cosas, pero a la vez hay voluntad de estar juntos por parte de los dos, sobre todo de ella, que ha cambiado totalmente de discurso. Ambos se piden disculpas por su mal comportamiento. Deciden darse una segunda oportunidad.

Mientras Moure y Marina demuestran en la cita que existe cierta química entre ellos, Miguel y Cynthia se muestran de los más cómplices y tontean durante toda la comida. Cynthia lo tiene claro con Miguel y le pregunta si tiene alguna posibilidad. Miguel, como buen gallego, no se pronuncia claramente.

Las consecuencias de la cita doble

Al regreso de ambas citas la que parece más nerviosa de todos es Celia. Aunque asegura que no le importa, en cuanto Cynthia les comenta a todos con naturalidad que se siente atraída por Miguel, Celia sale disparada a hablar con su chico. Carla intenta detenerla, pero nada puede frenar a Celia. Se sientan en la zona del fuego a hablar y Miguel le dice que la cita ha ido muy bien y que se lleva muy bien con Cynthia pero que él tiene sentimientos hacia ella, hacia Celia. Ella le pregunta directamente a Miguel: ¿vas a seguir conociéndola a ella? y él responde: "es complicado". Celia le dice solo te pido que lo tengas claro a lo que él responde que no lo tiene y entonces Celia sentencia: "entonces, hasta aquí". Por supuesto termina llorando. También le amenaza: Si quieres tirar todo al traste, tú verás.

Como la noche no parece que se fuera a arreglar, una llamada al teléfono rojo deja todavía más preocupados a los isleños. "Esta noche cada pareja tendrá que votar a otra para abandonar Love Island". Todos se quedan planchadísimos con esta noticia. Por supuesto cae como un jarro de agua fría entre los emparejados. Cada pareja empieza con su particular campaña y también calibran su voto.