Dicen en la comisaría que nadie le ha visto nunca sonreir y que es muy difícil descubrir su estado de ánimo, ya que es muy serio. Sin embargo, siempre se preocupa por los agentes que están a su cargo. Hace tiempo que se declaró gay, lo que le supuso una avalancha de críticas, discriminación y homofobia, pero todo lo superó y terminó casándose con un profesor.