Lily Tucker-Pritchett nació en Vietnam pero su casa está con sus dos padres adoptivos Cameron y Mitchell. Su primera palabra fue 'mamá', lo que significa una verdadera pesadilla para dos padres como los suyos.
Adam Rukek llega a una vivienda tras la llamada de un vecino y se encuentra con el cadáver de una mujer y su hija. Una niña de ocho años es la única testigo que podría resolver el caso.