Dos cajeras, con problemas económicos, intentan atracar un supermercado en el que trabajan y ambas presencian el asesinato de un joven. Una de ellas acaba gravemente herida y la otra recurre a Robin McCall, exagente de la CIA, para que las ayude. Robin pide ayuda a exmarido, que es cirujano, para que salve la vida de la mujer herida y lo consigue. Mientras tanto, McCall investiga lo ocurrido y descubre que un repartidor, exconvicto llamado Nick Gleeson, está implicado en la muerte del chico asesinado y que pertenece a una banda de blanqueo de dinero. Gleeson secuestra a la dependienta que salió ilesa del tiroteo y Robin da con el paradero de éste y acaba salvando la vida de la joven.