El arroz es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo, sobre todo en el continente asiático. Su fácil cultivo en estas zonas ha hecho que desde hace millones de años, haya sido el alimento principal en países como China y Japón, por lo que no es de extrañar que sea el protagonista de muchos de sus platos más populares.

Como muchos ya saben, el arroz es un alimento muy nutritivo además de resistente. Una de sus principales cualidades es que se mantiene en buen estado durante varios días tras haber sido cocinado, aunque por un tiempo limitado. Es ilógico pensar que un alimento se pueda consumirse aún si han pasado año, sin embargo una antigua receta japonesa nos hace pensar lo contrario.

Buscando curiosidades sobre Japón, la escritora Meg Sawai se encontró con una antigua receta conocida como ‘’hoshi’ o ‘kareii’, que literalmente quiere decir ‘arroz seco’. Esta tradicional manera de elaborar el arroz, fue empleada durante años y es la base de lo que hoy conocemos como arroz instantáneo.

Antiguamente no existían las comodidades que tenemos ahora ni tampoco ningún sistema de refrigeración que nos permita alargar la vida de los alimentos, por lo que no había manera de conservar la comida. A raíz de este problema nació esta antigua receta, que asegura que el arroz pueda tener una vida útil de hasta 20 años.

Arroz | Pixabay

La receta en sí es muy sencilla. Primero se debe cocinar el arroz como cuando lo hacemos normalmente para luego lavarlo y quitarle así todo residuo pegajoso que quede en él. Tras haber hecho esto, se debe extender por la bandeja del horno y dejarlo allí durante una hora y media con una temperatura de 100º C.

Para probar su eficacia, Meg Sawai elaboró la receta en 2017 y guardó el arroz en bolsas herméticas que pretendía mantener hasta pasados 20 años. Aunque todavía no ha pasado tanto tiempo, esta escritora quiso hacer la prueba y calentó un poco del arroz guardado hace más de 20 años.

Tras echarle agua caliente y dejarlo reposar aproximadamente media hora, el resultado obtenido fue sorprendente. A pesar de que el arroz fue cocinado en el año 2017, el arroz se veía con muy buen aspecto. Según Meg, su sabor no era comparable al del arroz recién cocinado, pero tampoco era malo aún habiendo pasado 2 años desde que se cocinó. No sabemos si obtendríamos el mismo resultado al pasar 20 años pero el hecho de que se mantenga tan bien con el tiempo ya es del todo sorprendente.