En muchas ocasiones hemos oído que la esperanza de vida en Japón es de las mejores del mundo y, ciertamente, es incluso superior a la media española en hombres y mujeres. Por ello, especialmente en algunas zonas del país del sol naciente como la Isla de Okinawa, se le conoce como la isla de la longevidad. De hecho, en dicha isla se concentra el mayor número de centenarios del mundo, demostrando que esto es más que una leyenda.

Entre los motivos destacados para que esto suceda y Japón sea uno de los países con más esperanza de vida, se encuentra la dieta nipona. Una dieta rica en productos frescos, mucha verdura, mucho pescado y poca grasa. Por ello no es extraño que el récord de la mujer más longeva del mundo lo tenga actualmente Kane Tanaka, quien ha cumplido nada menos que 117 años hace algunos días.

No es de la isla de Okinawa, pero sí del sur de Japón, en concreto de la ciudad de Fukuoka, en la isla Kyushu. Recientemente celebró su cumpleaños con su familia, siendo reconocida como la mujer más anciana por el Libro Guinness y por el Grupo de Investigación en Gerontología.

 

Como decimos, esto no es casualidad, y en Japón existen actualmente cerca de 70.000 centenarios, siendo además del 88% mujeres. Es un hecho reconocido que las mujeres suelen tener una esperanza de vida levemente superior a los hombres, en torno a los 5 años. Si bien la esperanza de vida elevada es una noticia muy positiva para la población del país y los servicios médicos, lo cierto es que se trata de una de las mayores preocupaciones de Japón en la actualidad.

 

Desde el año 2000 Japón ha quintuplicado el número de personas centenarias, lo que significa que su pirámide invertida es cada vez más relevante, especialmente debido a la baja tasa de natalidad que también registra el país del sol naciente.