En nuestra cultura es muy habitual que cualquier documento oficial o cualquier documento personal lleve nuestra firma para identificar correctamente su validez. Una firma es un "sello" personal que valida muchas de las operaciones de hacemos en la vida: desde un examen en el instituto, hasta nuestra hipoteca cuando pensamos en comprar una casa. Por ello es curioso saber que muchos japoneses en realidad no tienen firma, y que en algunos documentos importantes ni siquiera es obligatoria.

Eso sí, que no tengan firma no significa que no validen el documento de alguna forma personal. El motivo por el que los japoneses no utilizan una rúbrica para validar sus documentos oficiales es el hanko, que viene a sustituirla de forma cotidiana. El hanko es una especie de sello, similar o parecido al que aquí utilizan las empresas, pero que en Japón es familiar y personal. De hecho su nombre 判子 significa literalmente "pequeño sello".

El hanko es tan habitual que muchos contratos se formalizan con este sello en Japón. Incluso para certificar la recepción de un paquete o envío de una tienda online. La firma en forma de sello suele hacerse con un tinte rojo bastante característico, y a este sello se le conoce como inkan. Como muchas otras costumbres de Japón, se trata de una importación: el primer hanko del que se tiene constancia es chino y data del 57 d.C. Hasta Japón no llegaría mucho tiempo después: fue nombrado el 1 de octubre de 1873 como el medio de identificación personal oficial o, más concretamente, el inkan personal.

Ejemplo de hanko vendido en Amazon | Mobifang

Obviamente en la actualidad Japón está cada vez más adoptando la rúbrica, sin embargo y especialmente en el medio rural, siguen siendo muchas las personas que usan el hanko. De hecho en algunos contratos la costumbre hace necesaria también la estampa de este sello, además de la firma personal. El hanko es también una representación de la casa, el clan o la familia, por este motivo sigue siendo importante y se hereda de padres a hijos.

En cuanto a la parte estrictamente técnica, el hanko puede estar escrito en varias caligrafías: gyoshô, kaishô, reishô y tenshô. También es posible tener varios sellos que se utilizan según la importancia del momento. El jitsuin es un hanko para papeles oficiales, mientras que el mitomein es un sello más sencillo, perfecto para marcar la recepción de un paquete por medio de un servicio de transportes.

Existe todo un negocio de fabricación de estos sellos, con diferentes formas, tamaños y materiales.