Hoy es San Valentín, un día especial para muchas culturas occidentales y otras del resto del mundo que han adaptado la celebración de esta fecha, en el que las parejas celebran su amor realizando algo especial y fuera de lo común: un viaje, una comida especial, un regalo, etc. Son muchas las maneras de celebrar San Valentín en estos días y, por supuesto, depende mucho de cada país. Por ejemplo, en Japón es completamente diferente a la celebración a la que nosotros estamos acostumbrados y acostumbradas.

Aunque San Valentín (バレンタインデー) es de origen occidental, hace muchas décadas que Japón la ha adaptado a su manera, peculiar como siempre. Lo más interesante del Día de los Enamorados japonés es que sólo los hombres reciben un regalo, y tiene una explicación bastante sencilla: las mujeres reciben regalo otro día. En San Valentín los hombres reciben chocolate de las mujeres, habiendo varios tipos del mismo dependiendo de la ocasión.

Por ejemplo, a los compañeros de trabajo podemos regalarles chocolate si nos han ayudado durante el año, siendo su nombre giri-choko (chocolate por obligación) -y más barato-. A los amigos y familiares podemos comprarles un chocolate un poco más caro, el llamado tomo-choko (chocolate de amistad). Por último, el chocolate a nuestra pareja o al chico que nos gusta, en cuyo caso se llama honmei-choko (chocolate favorito), siendo de mayor calidad y precio.

Bombones de San Valentín | Pixabay

En algunas ocasiones son las mujeres las que crean el chocolate de forma artesanal, aunque en la actualidad prácticamente siempre es comprado -las calles se llenan de puestos de venta-. Es importante señalar que este regalo no es únicamente a personas que nos gustan, y es importante diferenciarlos bien.

Tras esta costumbre, hay que esperar al 15 de marzo cuando se celebra el White Day o Día Blanco japonés, una segunda parte de San Valentín. En este caso son las chicas las que reciben chocolate y regalos, habitualmente como respuesta por parte de los hombres. Dependiendo del tipo de chocolate, sabrán si la persona que les gusta corresponde sus sentimientos o, por el contrario, simplemente les regalan chocolate de compromiso.