Mitchell y Cam preparan una fiesta a su amiga Sal para celebrar que ha tenido un bebé. Se sorprenden muchísimo porque ya no bebe y la fiesta tiene una peculiaridad: solo hay hombres.
Lo que parecía una simple operación de vigilancia se convierte en algo mucho más turbio cuando Voight descubre que su superior protege a criminales a cambio de un falso orden en la ciudad.