Aunque en España los salones recreativos estén más o menos pasados de moda y apenas quedan en algunos centros comerciales, la mayoría con máquinas bastante antiguas, lo cierto es que en Japón sigue siendo una gran industria del videojuego que mueve millones. Todos los años se fabrican recreativas nuevas, con licencias modernas y nuevos métodos de juego, que son usadas por millones de personas. En Tokio existen edificios de hasta 7 u 8 plantas en donde todas son salones recreativos.

Pero estos salones recreativos podrían verse perjudicados, al menos en parte, por las nuevas medidas del gobierno nipón. El 1 de octubre de 2019 el impuesto al consumo de Japón aumentó del 8% al 10%. Este impuesto no ha aumentado para productos de necesidad como alimentos y bebidas, pero sí aumenta en los salones recreativos. Las arcade se llevan diseñando desde hace décadas para funcionar o con la moneda de 50 o con la de 100 yenes, así que la costumbre es usar sólo una moneda.

Los dueños de los salones recreativos están experimentando problemas para pedir a los jugadores 110 yenes por partida, es decir, una moneda de 100 yenes y otra de 10 yenes. En lugar de esto y para no perder clientes, las máquinas siguen costando 100 yenes para ser utilizadas por una sola moneda, así que los dueños asumen la pérdida de dinero. Según algunos expertos, esto podría hacer desaparecer la industria del juego.

New Retro Arcade: Neon | Digital Cybercherries

Y es que son decenas de miles de partidas las que se juegan en un salón recreativo todos los días, así que los responsables de los mismo están perdiendo mucho dinero si no pueden subir el precio de las máquinas a 110 yenes. Es una industria que, aunque aguanta, se ha visto reducida enormemente en los últimos años. En 2006 había 24.000 salones recreativos en Japón y, ahora, quedan menos de 14.000 salones. Este nuevo impuesto seguramente hará cerrar a los menos rentables en la actualidad, perdiendo al menos un 10% de sus ganancias actuales.

De hecho, se han duplicado los salones en quiebra este mes de septiembre con respecto al año pasado. Eso sí, la llegada de máquinas recreativas que permiten el pago de forma digital también pueden suponer una gran solución para la industria.