¿Te has preguntado alguna vez cómo celebran el Año Nuevo en Japón? Por supuesto las costumbres niponas son muy diferentes a las nuestras en su mayoría y, una de las relacionadas con el Año Nuevo, se conoce como nengajo. Esta es la forma más habitual de felicitar el Año Nuevo en Japón, especialmente a personas importantes que te rodean.

Las nengajo o nenga-hagaki son tarjetas o postales de felicitación del año nuevo -algo similar a nuestras felicitaciones de Navidad-. Se trata de una tradición muy extendida y antigua de Japón, de hecho, las primeras se remontan a la era Heian, alrededor del año 794 al 1185, especialmente entre las personas nobles y de alta cuna.

Con el tiempo y la llegada de las postales, el proceso se hizo más sencillo y común, siendo actualmente una tradición habitual y una forma agradable de sorprender a un amigo, a la familia, a compañeros de trabajo, al jefe... Alrededor de 10000 millones de tarjetas serán enviadas este año, lo que nos deja un promedio de 15 tarjetas por habitante nipón, lo que demuestra su importancia aún hoy en día -en donde los móviles limitan mucho la comunicación física-.

 

¿Son muy importantes o puedo enviárselas a cualquiera? Obviamente un requisito del nengajo es que, primero, debes conocer el nombre y la dirección de la persona a quien envías la felicitación. Lo normal es enviar sólo estas tarjetas de Año Nuevo a amigos muy cercanos, familia cercana y personas que durante el año te hayan ayudado de forma especial. Ese vecino que te ayudó con la mudanza, esa amiga que vigilaba al peque cuando estabas ocupada, etc.

De la misma forma, se utiliza como método de conexión a personas que no se ven durante un tiempo. Si llevas años sin ver a tu amiga de la infancia, pero quieres que ella sepa que aun la tienes en tus recuerdos y pensamientos, puedes enviarle una bonita postal de Año Nuevo siguiendo esta gran tradición.

 

La regla no escrita es que si recibes una tarjeta de alguien a quien no has escrito, debes responderle con un nengajo, de lo contrario sería completamente descortés -y ya sabemos que en la sociedad nipona eso es importante-. Intenta enviar las tarjetas antes del 25 de diciembre, para que lleguen a su destino antes del día 1 o muy poco después.