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Guarda el estrés del trabajo para gritarle al micrófono: Un juego tan original como esperpéntico

Entre los muchos videojuegos originales que pueden surgir a lo largo del año, este es el más extraño de todos.

Guarda el estrés del trabajo para gritarle al micrófono: Un juego tan original como esperpéntico

Envato Guarda el estrés del trabajo para gritarle al micrófono: Un juego tan original como esperpéntico

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Los videojuegos pueden ser tan buen desestresante como cualquier otro. Desde unas partidas multijugador con los amigos, hasta algún juego de puzzles, las opciones son muchas y muy variadas. De todos los juegos que pueden surgir a lo largo del año que llaman la atención por su originalidad, That Really Boils My Piss, es el más esperpéntico con diferencia.

That Really Boils My Piss ha sido desarrollado por una única persona, proponiéndonos desestresarnos gritando al micrófono

El proyecto se ha desarrollado con la idea de servir como desestresante. Hasta aquí nada mal. Los problemas, por llamarlo de alguna manera, comienzan cuando descubrimos cómo funciona el juego. Y es que That Really Boils My Piss consiste en destruir todo lo que encontramos a nuestro paso con un micrófono. No hablamos del objeto en sí, como si lo lleváramos equipado. Nada más lejos de la realidad. Sino con nuestra voz.

Muévete con tu teclado y grita al micrófono de los auriculares para hacer volar todo lo que encuentres; así describe la creadora del videojuego su proyecto. Posiblemente estemos ante la representación más fiel del famoso Fus-Ro-Dah de Skyrim. Bromas a parte, cuanto más fuerte seamos capaces de gritar, más lejos volará y explotará todo.

That Really Boils My Piss
That Really Boils My Piss | Hellen O'Dell

El juego está disponible para su descarga gratuita a través del blog de la autora, Hellen O’Dell. Ella ha sido la encargada de dar forma a los personajes, habitaciones y jugabilidad del videojuego. Una rareza en sí misma que ha llamado la atención en muy poco tiempo gracias a su originalidad. Uno de esos títulos al que acudes ‘por las risas’; como suele decirse.

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