¿MÍNIMO RIESGO O NUEVAS SAGAS E IDEAS?
El éxito de The Last of Us en PS4 deja abierto el debate de las remasterizaciones
The Last of Us uno de los mejores juegos de la historia. Tanto es así que tras triunfar el pasado año en PS3 ha vuelto a hacer lo propio en 2014 con su versión remasterizada. Su éxito crea un precedente, y es que las compañías pueden ver este tipo de versiones como una opción para llenar el catálogo next gen de juegos 'viejos' con un lavado de cara.
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En un mundo postapocalíptico, con los volcanes rugiendo y el mar inundando las costas, The Last of Us sobreviviría. Al menos una copia del juego, tanto en PS3 como en PS4. La obra maestra de Naughty Dog se lució el verano pasado y ha vuelto a hacerlo en este con la versión remasterizada para la next gen de Sony, dominando las listas de varios mercados. Su éxito no sólo no cierra el debate sobre este tipo de prácticas de llevar el mismo juego a dos generaciones distintas con varios retoques gráficos, sino que lo deja incluso más abierto que nunca.
Nadie duda de que la aventura de Joel y Ellie es una maravilla, quizá incluso esté entre los tres o cinco mejores juegos de toda la historia gracias a su narrativa, pero eso no quita para que haya dudas. Dudas sobre qué puede pasar en un futuro, sobre qué nos depara si las desarrolladoras y editoras ven que esto funciona. Que no hace falta ninguna IP nueva, ni tampoco secuelas o reboots de sagas clásicas. Que con llevar lo mismo a otra plataforma más potente dando al producto un lavado de cara es suficiente.
Vivimos en una época bastante inquietante. Bastante extraña... y a la vez bastante normal. Extraña porque lo que a priori no debería funcionar funciona. Y normal porque si funciona para qué arriesgar. Para qué poner dinero en algo que no sabes si será aceptado por el público en estos tiempos que corren donde cada billete vale su peso en oro. El riesgo que se corre y se quiere correr es mínimo, y las propuestas frescas como The Wonderful 101, Remember Me e incluso los mismísimos Bayonetta, LA Noire y Mirror's Edge pasaron sin hacer demasiado ruido en cuanto a su relevancia comercial.
De la secuela al HD. Del HD a la remasterización
Así que a lo seguro. Pero lo seguro ya no es hacer secuelas y secuelas de las más famosas franquicias. Lo seguro pasó de ser eso a que fuese necesario sólo añadir un HD al final de un nombre y un filtro Alta Definición, para sacar lo mismo que hace años pero que pareciera diferente. Y de eso se ha pasado a que de la misma versión HD se pase otro filtro para adaptar un título ya jugado y visto a una plataforma nueva. El resultado es originalidad cero, riesgo cero y unas ventas que dejan sonrientes a los jefazos de las compañías.
Lo vimos con Tomb Raider y lo hemos vuelto a ver con The Last of Us, y eso que la comunidad gamer no se mostró ni mucho menos feliz ante esos anuncios. En los foros, entre discusiones sobre qué consola vende más como si eso fuera a cambiar sus vidas, no había entusiasmo. En las redes sociales tampoco. Pero en las tiendas ha habido una explosión de júbilo tendiendo la mano a que estas remasterizaciones sigan siendo títulos importantes en esta nueva generación en vez de dejar paso a propuestas diferentes.
El futuro, incierto
Así que poca certeza de qué pasará en el mañana. Si habrá menos o si habrá más. De momento, seguros están GTA V y Sleeping Dogs, y probables, o más bien probable, Beyond Dos Almas. Sony ha dicho que abusar de estas prácticas no es ni mucho menos aconsejable, y que The Last of Us era obligado llevarlo a PS4, pero viendo el espectacular resultado obtenido quién sabe si ellos, u otros, se plantean que siga la racha. Los usuarios somos los que tenemos la última palabra. De momento, y viendo la acogida a TLOU y a Tomb Raider, demostramos que queremos más remasterizaciones.
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