¿Qué hace tan característico a los mandos de consola? No cabe duda de que la forma del propio gamepad es importante, siendo diferenciadora con el resto de sus competidores y dándole personalidad. A lo largo de la historia de los videojuegos hemos tenido mandos de lo más peculiar. Imposible olvidarnos del carismático mando de Nintendo 64, el gigantesco gamepad de la primera Xbox o aquel revolucionario DualShock que incorporaba hasta dos sticks.

Más allá de su aspecto, otra de las claves de los mandos de consola son los botones. Con ellos podemos realizar todo tipo de funciones. En los gamepads actuales contamos con varios sticks, otros tantos gatillos, botones para compartir nuestras capturas en redes sociales y un largo etcétera de utilidades que nos hacen la vida más fácil, o complicada, según se mire.

 

Pero, ¿te imaginas un gamepad que no tuviera ni un sólo botón? La cuenta de Twitter No_Buttons ha compartido diseños de lo más peculiar de varios de los mandos más famosos de la historia. Tal y como reza el propio nombre de la cuenta, todos ellos no ofrecen botón alguno. El resultado es, cuanto menos, peculiar, en varios casos hasta inquietante.

La costumbre de ver a los mandos de Super Nintendo, Megadrive o DualShock con sus característicos botones de colores hace que su ausencia los convierta en algo casi grotesco. Mención especial para el diseño de Nintendo 3DS, y para alguien que lleve varios años encerrado en una cueva podría llegar a pensar que se trata de un móvil de grandes dimensiones.