Las películas Marvel han puesto de moda las escenas poscréditos. Frases como ‘no te vayas del cine aunque veas los créditos’ se han hecho muy populares en los últimos años. En este tipo de secuencias y con una duración de apenas unos pocos minutos podemos conocer algo más sobre el futuro de los personajes e incluso próximas películas de la saga.

En el mundo de los videojuegos las escenas poscréditos llevan más de una década con nosotros. Al igual que las cintas del MCU, añaden más información sobre la trama ya concluída o suman en varios casos un final secreto. NieR Automata es por ejemplo uno de estos títulos. Además de tener que terminar el juego varias veces para ver su verdadero final, si terminamos con éxito una divertida escena de crédito al más puro estilo shoot’em up, veremos la verdadera conclusión de la obra.

El último y premiado videojuego de Sony Santa Monica, God of War, es uno más de los juegos que se suma a esta lista. Tras terminar la apasionante historia de Kratos y Atreus, veremos a un más que conocido personaje de la mitología nórdica en acción. Otro de los grandes exclusivos de PlayStation 4, Horizon Zero Dawn, quiso sumar también una escena poscréditos. Y es que si pensabas que todo había terminado tras derrotar al jefe final de turno, estabas muy equivocado.

Aloy, de Horizon Zero Dawn | Sony

Kingdom Hearts 3 ponía, a priori, punto y final a la aclamada trilogía de Square Enix. Un JRPG sobresaliente en el que junto a su final secreto tras conseguir cierto número determinado de Portafortunas, podíamos presenciar una secuencia inédita tras los correspondientes créditos. Terminamos con un clásico de la primera PlayStation, Metal Gear Solid. La joya de Hideo Kojima escondía un sorprendente final que daba un giro de 180º a la conclusión previa a los créditos. Nadie podía esperarlo.