Los eSports no son algo propio de los últimos diez años en la industria de los videojuegos. Ya en los 90 podíamos encontrar auténticos torneos, organizados casi a nivel local, de juegos clásicos como Counter Strike o Quake 3, dos de los referentes en el ámbito de los shooters. En la actualidad es cierto que el panorama de los deportes electrónicos ha explorado nuevos géneros que antes no pasaban del típico torneo con amigos.

Los eSports generan millones de euros año tras año. Sin ir más lejos y a pesar de la crisis sanitaria, juegos vinculados al deporte electrónico como League of Legends o Counter Strike Global Offensive han experimentado un increíble crecimiento a nivel de jugadores, mucho antes de la pandemia, aunque la celebración de eventos y torneos presenciales haya quedado cancelada.

Es pues el componente online la primera característica con la que debe contar todo juego de eSport. De la mano va ligado va ligado también factor competitivo. Es decir, sumar modos de juego que fomenten la competitividad. Ésta puede ir desde torneos organizados dentro del propio título, como las Copas de FIFA 20; o bien vertientes online tan simples como Duelo por Equipos de Call of Duty.

Otro de los detalles que nunca debe pasarse por alto cuando hablamos de un juego de eSports es el relacionado a la igualdad de condiciones. Todos y cada uno de los usuarios debe poder jugar sin más diferencia que su habilidad. Encontramos dos modelos en este campo: los juegos gratuitos o free to play (League of Legends o Fortnite) o aquellos que requieren de un pago previo (Call of Duty, FIFA 20 u Overwatch, por ejemplo).

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Citadas todas las características a tener en cuenta, depende de las distribuidoras dar un total soporte al componente competitivo. Blizzard, Valve, Epic GamesRiot Games o EA Sports, son actualmente los más conocidos. Ellos se encargan de organizar torneos y ligas tanto a nivel presencial como online. En las primeras, las ligas y torneos presenciales, los patrocinadores y marcas crean su equipo de jugadores, quienes tratarán de alcanzar el más alto lugar en la tabla o hacerse con el preciado trofeo.

Pero no hace falta ser miembro de un equipo de eSports para tener el gen competitivo. Muchos jugadores de Fortnite, por ejemplo, se han labrado una fama de jugadores profesionales debido a su habilidad y retransmitir partidas vía online. Es aquí donde también entra en juego plataformas como Twitch, mediante las cuales puedes darte a conocer y demostrar cómo de bien te defiendes en las partidas.

En pleno 2020 el auge de los eSports es más que obvio. Títulos recientes como Valorant están llamados a recoger parte del éxito que sigue cosechando juegos como League of Legends. El nuevo shooter táctico de Riot Games incluye todas las características anteriormente citadas: es totalmente gratuito, tiene un modo competitivo en el que escalar posiciones y el bagaje del estudio con torneos y ligas deja la puerta abierta a que en unos meses veamos sus primeros pasos oficiales en los eSports.