Cuando pensamos en los videojuegos generalmente tendemos a relacionar este hobbie con diversión, ya sea en solitario o en compañía. Gracias a la innovación que ha tenido el sector año tras año y los diversos estudios realizados al respecto, los videojuegos también pueden aportar enormes beneficios para el día a día.

Tres de los grandes beneficios más extendidos están relacionados con la coordinación, memoria y resolución de problemas. Aunque hay juegos centrados exclusivamente en estos ámbitos, en su gran mayoría todos los títulos independientemente del género pueden sernos de ayuda. Desde recordar cadenas de combos, pasando por un puzzle en concreto o la coordinación que requieren los títulos de plataformas y deportivos.

No son los únicos factores que los videojuegos han demostrado para beneficio del ser humano. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que también ayudan a la concentración? Generalmente de la mano también están ligados los procesos de aprendizaje. Minecraft es un gran ejemplo de ello y que no pocas escuelas han decidido sumar a su programa educativo para los más pequeños. Los videojuegos están ligados a uno de los mayores factores a la hora de estudiar: mejorar la velocidad del cerebro, tanto en lo visual como en lo auditivo.

Videojuegos | Pixabay

En pleno 2019 es muy común que la gran mayoría de videojuegos incluyan cierto componente social. Desde juegos deportivos, pasando por los de acción o conducción, es muy fácil estar comunicados con otros usuarios que compartan nuestros gustos. De esta forma y por si fuera poco también se optimizan las habilidades multitarea. No sólo deberemos de estar atentos a la comunicación con nuestros compañeros, sino además a la barra de energía, los enemigos o ese salto imposible que se divisa en el horizonte.