No han sido pocos los casos en los que las consolas se han convertido en objeto de estudio sobre la rigurosa falta de privacidad y seguridad que pueden otorgar a los jugadores. Desde importantes brechas de seguridad, especialmente en el caso de PlayStation y que exponían millones de tarjetas de crédito, pasando por Xbox One y su más que dudosa privacidad a la hora escuchar las conversaciones de los usuarios.

Y es que la consola de Microsoft está bajo el punto de mira después de descubrirse que Microsoft podría haber utilizado a varias empresas para espiar a sus jugadores mediante Xbox One. ¿Recuerdas Kinect? Sí, aquel dispositivo publicado junto a la consola en 2013 y que contenía tanto cámara como micrófono. A pesar de caer en desuso al poco tiempo, éste podría haber seguido en activo por la compañía afincada en Redmond de cara a escuchar conversaciones ajenas.

Pero no ha sido el único. Cortana, el asistente de voz de Microsoft para la consola (a pesar de encontrarse ya desactivado) también está bajo investigación. Como cualquier otro asistente, gracias a Cortana podíamos dar ciertas órdenes como acceder a la tienda, iniciar determinados juegos entre otras características.

Kinect | Microsoft

Lo ‘curioso’ del asunto es que tanto con Cortana como con Kinect en un principio eran simples errores. Lejos de solventarlos, Microsoft quiso ir un paso más allá, haciendo de la escucha de conversaciones de los usuarios algo más común y constante. Así lo ha confesado un ex-contratista de la propia empresa afincada en Redmond en declaraciones para Motherboard.

‘Los comandos de Xbox (referentes a Kinect y Cortana) aparecieron primero como algo atípico y luego se convirtieron en la mitad de lo que hicimos antes de convertirnos en la mayoría de lo que hicimos’, confesaba el exempleado. Muchas de esas conversaciones grabadas provenían de niños. ‘Con frecuencia siempre eran los mismos juegos, los mismos comandos y órdenes’, añadía. Según el ex-contratista su función junto a la de sus compañeros no era otra que mejorar los productos en sí mismos.

En la actualidad y según detallan en la web a través de un correo enviado por parte de otro ex-contratista, en la actualidad Microsoft ha dejado esta práctica, al menos con tanta asiduidad, para centrarse por completo en la mejora de sus productos. ‘Recientemente hemos actualizado nuestra declaración de privacidad para agregar mayor claridad sobre las personas que revisan estos datos (grabaciones de audio) como parte del proceso de mejorar el producto’, destaca.