Una de las prácticas más peligrosas que estamos viendo los últimos años relacionada con los vídeos streaming, a menudo de youtubers y jugadores emitiendo sus partidas a juegos online, es la conocida como swatting. En resumen, algunos jugadores que se enfadan con los streamers o simplemente quieren gastarles una broma, llaman a la policía asegurando que en la casa del jugador se está cometiendo un delito grave. La policía atiende la denuncia y no duda en entrar armada a las casas de los jugadores que por supuesto no se esperan su llegada.

Esta práctica ya ha provocado algunas muertes, ya que los streamers nerviosos no saben lo que sucede y deciden coger su mando de juego o sus móviles, siendo confundidos por armas y recibiendo disparos de los propios agentes. En ocasiones los motivos del swatting son temas tan irrelevantes como una apuesta online a Call of Duty por valor de 1,5 dólares. Por este dinero un jugador de Ohio llamó a la policía de Kansas para dar un falso aviso sobre la casa de otro jugador y este terminó muriendo.

 

Casey Viner habría sido eliminado de la partida multijugador que estaba jugando por otro usuario, Andrew Finch, y no dudó en convencer a un tercero -Tyler Barriss- para que llamase a la policía y diese el aviso falso. Casey Viner fue en este caso autor intelectual del swatting que terminó con la vida de Andrew Finch por disparos de la propia policía. Recientemente ha sido condenado a 15 meses de prisión y a una prohibición de juegos online de 2 años, tras declararse culpable de un cargo de conspiración y un cargo de obstrucción a la justicia.

El autor de la llamada, Tyler Barriss, se enfrente a una pena de 20 años de prisión por ser el ejecutor del swatting que le ha costado la vida a otra persona. Barriss se ha declarado culpable de hasta 51 cargos, incluyendo otras llamadas falsas y amenazas anteriores.