Uno de los grandes problemas de las redes, al margen de todos los puntos positivos que sin innumerables, es la sensación de impunidad que tienen algunos usuarios y que pueden hacer o decir cualquier cosa gracias al anonimato de Internet. Pero esto no es así, y cada persona debe asumir las consecuencias de aquello que haga tanto en su vida diaria, como en su vida online. Este es el caso de un adolescente que recientemente ha sido arrestado en Japón.

La policía de Tokio ha arrestado a un joven de 16 años, cursando lo que aquí sería el segundo curso de secundaria, por amenazar con colocar una bomba en las oficinas de un conocido estudio de videojuego nipón. Este estudio no sería otro que Konami, creadores de videojuegos como eFootball PES, Silent Hill o Metal Gear Solid, entre muchos otros.

El adolescente habría dejado un mensaje amenazador por medio de la sección de valoraciones de una tienda digital de apps, en concreto, en la ficha de eFootball PES 2020 Mobile. Llegó a asegurar que iba "a volar por los aires las oficinas centrales de Konami", siendo incluso más específico: "voy a matar a las personas que trabaja en Konami". Por supuesto, con este nivel de amenazas, los responsables del videojuego informaron a la policía para que investigara si la amenaza era real.

Metal Gear Solid V | Konami

Debemos recordar que dentro de poco se cumplirá un año del ataque al estudio anime Kyoto Animation, en el que un hombre de 41 años provocó un incendio en el edificio, matando a 36 personas. Poco después se supo que Kyoto Animation había recibido una oleada repentina de amenazas de muerte semanas antes, por lo que desde dicho suceso la policía nipona se toma muy en serio las amenazas a empresas y grupos de trabajadores.

Las amenazas a Konami, al parecer, estaban sustentadas en un bug del juego que provocaba errores de conexión, lo que produjo el cabreo del adolescente. Sin embargo, ningún error de un juego es motivo para amenazar a nadie, y menos advertencias tan serias como las citadas. Según apuntan medios nipones, el estudiante ha reconocido los hechos y aceptado los cargos.